ROMA.- El dirigente libio Muamar Kadhafi inició con polémica una visita oficial a Italia, al afirmar ni bien llegó a Roma, donde se halla la Santa Sede, que el islam debía convertirse en la religión de toda Europa. Entre la tienda beduina plantada en el jardín de la embajada libia, el paseo por la Plaza Navona donde ha gastado unos 300 euros en bijouterie y, sobre todo, su velada junto con 500 jóvenes mujeres, las excentricidades de Kadhafi son la comidilla de los medios italianos.

Kadhafi, que celebra con su amigo Silvio Berlusconi el segundo aniversario del tratado de amistad del 30 de agosto de 2008, que puso fin a los contenciosos del período colonial, dio el domingo una larga charla sobre el islam ante mujeres contratadas a 80 euros cada una por una agencia de azafatas. El Centro Italiano Femenino condenó este encuentro "entre el dictador-sultán libio Kadhafi y mujeres reclutadas con la condición de ser jóvenes, guapas y mudas".

Reacciones

Una de las frases pronunciadas por el líder libio copó todas las portadas de los diarios: "Europa tiene que convertirse al islam". El subsecretario Carlo Giovanardi, católico practicante, dijo que era una fórmula pronunciada en un círculo privado, en un intento por apagar el incendio. Pero el diputado europeo Mario Borghezio, de la Liga Norte, aliado de Berlusconi, habló de "un proyecto peligroso de islamización de Europa" e invitó al gobierno a no fiarse del "vendedor de alfombras", en alusión a los grandes contratos que serán clave en su visita a Italia. El tratado de amistad prevé para Roma U$S 5.000 millones en inversiones en compensación por la colonización, incluida una autopista de 1.700 km en Libia. Y el grupo Eni anunció 25.000 millones de euros de inversiones en Libia. "Kadhafi quiere hacer creer que Occidente no tiene dignidad, que Europa sólo cree en el dinero", denunció Rocco Buttiglione, líder del partido cristiano-demócrata UDC (oposición).

El responsable de asuntos jurídicos de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), Domenico Mogavero, advirtió por su parte que la Iglesia pedirá a Kadhafi explicaciones sobre la suerte reservada a los inmigrantes reenviados por Italia a Libia en nombre de una cláusula del tratado de 2008. "Es preocupante que no se sepa nada sobre los desesperados de Africa detenidos por la policía libia", denunció.

Berlusconi ofreció ayer a Kadhafi el iftar, la cena de fin del ayuno del Ramadán, ante 800 invitados, tras una exhibición de 30 "purasangre". (AFP-NA)